A veces, la triste realidad supera la ficción, y la noticia publicada por SDP Noticias llega a límites trágicamente surrealistas. Raymond Buys, un adolescente sudafricano de 15 años, murió después de permanecer en un campamento donde sus padres lo enviaron para que se "volviera hombre".
En dicho campamento, los jóvenes fueron sometidos a una dieta inhumana y torturados con el objetivo prometido a sus progenitores, el de "volverlos hombres". Tan sólo 10 semanas antes del fatal desenlace, los padres de Raymond lo habían inscrito en el entrenamiento del Echo Wild Game Rangers en perfecto estado de salud.
El joven llegó al hospital en estado de desnutrición y deshidratación, con un brazo partido en dos y heridas por todo su cuerpo. Permaneció 4 semanas en cuidados intensivos, pero finalmente no logró reponerse de su estado crítico y acabó falleciendo.
Ahora, el propietario de dicho campamento, Alex De Coker, de 49 años de edad, así como uno de sus empleados, Michael Erasmus, de 20, se enfrentan entre otros, a cargos por asesinato, maltrato y abandono de menores.
Durante el juicio en la Corte del Distrito de Vereeniging se escuchó el testimonio de un muchacho que había compartido tienda de campaña con Raymond durante su estancia en dicho campamento. Entre otras atrocidades, aseguró que era encadenado cada noche a su cama, que se le negó el permiso para ir al baño y que incluso en una ocasión fue obligado a comer sus propias heces. También relató que su compañero fue golpeado con todo tipo de objetos: tablas, mangueras y palos.